

El pasado viernes, 5 de septiembre, en la sala del Centro Gaya Nuño de la ciudad, tuvo lugar un acto doble y que emocionó a toda la sala, llena. Por un lado y principalmente, homenajear a Ander Cabrero, recientemente fallecido y por otro presentar la reedición del libro La Vara de la Libertad. ¿Quién fue Ander Cabrero? Un hombre fallecido a edad temprana y que dedicó toda su vida, junto a su compañera de vida, Maite Zalacaín y su hijo Omar, a tratar de recuperar los restos de su abuelo Antonio Cabrero Santamaría, asesinado, junto a Valentín Llorente Benito, en la zona soriana de la Sierra de la Alcarama. Antonio era el alcalde de Pitillas (Navarra) y cometió el trágico error de atacar los intereses de los ricos. Valentín era maestro y en aquellos años el hecho de obedecer las normas del gobierno legal de la República, era suficiente para liquidarlos. Más allá de lo anterior, Ander era un buen hombre y cuesta escribir “era”
Dije en la introducción de la novela La Vara de la Libertad, que
“Hay varias formas de acercarse a aquellos desdichados años, y los que le siguieron. Una de ellas es intelectualizar los hechos y presentarlos como un episodio más de la historia de nuestro país. Otra es, haciendo acopio de toda la empatía posible (partiendo del hecho de que se es capaz de sentir esa identificación, o de que se está en posesión de conciencia) y, a partir de esa empatía, saber que dentro de la historia general de la Guerra Civil Española, de todas las guerras, hay millones de historias humanas de personas como nosotros, que sufrieron terriblemente durante y después de ella, en una prolongación cruel e innecesaria”. Eso fue lo que sucedió en el caso de estos dos buenos hombres y sus familias, sufrieron, sus familias sufrieron, después de haberles sido arrebatados esos familiares imposibles de restituir.
Los mataron en la Sierra de la Alcarama y después del fallecimiento de Ander, espero/esperamos que el mayor deseo de su vida, la recuperación de los restos de Antonio y Valentín, sea un hecho. Hay un monolito en la Alcarama que recuerda a los dos, pero parece que algunas personas deseen volver a matarles, deseen que no quede de ellos ni la memoria en un sencillo monolito cuya placa ha debido ser reemplazada más de una vez por los tiros que ha recibido.
El pasado viernes, organizado por la Asociación Memorialista Recuerdo y Dignidad de Soria y en una mesa presidida por su presidente Iván Aparicio, intervinieron Maite Zalacaín, compañera de Ander, Isabel Goig, autora de La Vara de la Libertad y Omar Walid Llorente, sobrino-nieto de Valentín Llorente. La emoción aumentó con las intervenciones musicales de Paco Marín, acompañado por Juan Antonio Villanueva y de Fermín Balentzia.
Mis pensamientos y mis sentimientos están con vosotros, Maite, Omar, Omar Walid y junto a vosotros, con Antonio, Valentín y, sobre todos, Ander Cabrero.